Probablemente lo hayas experimentado antes: una habitación calurosa y sofocante en la que te cuesta conciliar el sueño, o un cuarto de baño helado que te deja temblando después de la ducha. La temperatura de tu hogar no solo influye en tu comodidad, sino que también afecta a tu sueño, tu salud e incluso tu consumo energético.
¿Sabías que la temperatura ideal puede variar significativamente de una habitación a otra? Recorramos tu hogar y te explicaremos cuál es la temperatura óptima para cada espacio, junto con consejos prácticos para alcanzarla de manera eficiente y consciente con el consumo de energía.
Sala de estar: 19–21 °C | Relájese cómodamente sin desperdiciar energía
La sala de estar es el lugar donde se relaja, trabaja o pasa tiempo con su familia. Quiere que sea cómoda sin que sus facturas de energía se disparen. Para la mayoría de las personas, 20 °C es una temperatura agradable. Si pasa mucho tiempo sentado, como en el sofá o en la oficina de su casa, 21 °C puede resultar aún más cómodo. ¿Quiere ahorrar energía?
Considera la posibilidad de utilizar un calefactor personal para calentar tu zona inmediata en lugar de calentar toda la habitación.

Cuarto de baño: 20-22 °C | Manténgase caliente donde más lo necesita
No hay nada más incómodo que salir de una ducha caliente y encontrarse con un cuarto de baño frío. Dado que los cuartos de baño suelen tener mucha humedad y se lleva poca ropa, incluso una temperatura ligeramente más baja puede resultar desagradable. Un convector con temporizador es perfecto para un cuarto de baño frío, ya que garantiza el calor solo cuando lo necesita.
Lo ideal es elegir un modelo resistente a las salpicaduras por motivos de seguridad, como los de la serie Edge.
Dormitorio: 16-18 °C | Sueño profundo y reparador
Puede que te sorprenda, pero un dormitorio más fresco te ayuda a dormir mejor. Tu cuerpo se enfría de forma natural al conciliar el sueño, y una habitación demasiado cálida puede interrumpir este proceso, lo que hace que tu sueño sea más ligero y menos reparador. Por lo tanto, la temperatura ideal para el dormitorio es de entre 16 y 18 °C.
Ventile durante el día y, en verano, considere la posibilidad de utilizar un ventilador silencioso con modo nocturno. En invierno, suele bastar con una manta eléctrica o un breve calentamiento con un calefactor eléctrico antes de acostarse.

Guardería: 18-20 °C | segura, estable y cómoda para los más pequeños
Para los bebés, es especialmente importante mantener una temperatura ambiente ligeramente más cálida y estable. Una habitación demasiado caliente puede suponer un riesgo, mientras que una habitación demasiado fría resulta incómoda para sus pequeños cuerpos. Utilice un termómetro para controlar la temperatura de la habitación y elija materiales suaves para la ropa de cama. Evite las mantas demasiado cálidas o las almohadas eléctricas.
Un radiador de aceite es una opción segura y estable para mantener una temperatura agradable en la habitación del bebé.
¿En qué se diferencia mi temperatura ideal?
¿Sufres de frío con facilidad o tu pareja siempre tiene calor? ¡No te preocupes! La temperatura ambiente «perfecta» es en parte personal. Utiliza estas pautas como punto de partida y ajusta la climatización a tus preferencias sin malgastar energía.

Cálido e inteligente: elegir la calefacción adecuada para cada estancia
Tanto si desea calentar rápidamente un cuarto de baño pequeño como mantener su salón acogedor y energéticamente eficiente, siempre hay una solución. Considere la posibilidad de utilizar calefactores eléctricos silenciosos y seguros con funciones inteligentes como temporizadores, termostatos o control mediante aplicación. De este modo, podrá disfrutar de un confort personalizado exactamente donde y cuando lo necesite.
